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El jamón de bellota, a examen

Aunque resulte sorprendente, una de las joyas de nuestra gastronomía, el jamón, es un gran desconocido. El acuerdo con ASICI y la experiencia de la Unidad de Endotelio, Riesgo Cardiovascular y Salud Cardiometabólica del Hospital Ramón y Cajal van a permitir estudiar los efectos vasculares, a corto plazo, del consumo de una cantidad controlada de jamón de la mejor calidad.

“Se ha demostrado en algunos estudios que el jamón mejora el colesterol bueno, pero siempre en programas aislados; se supone que eso se acompañaría, a largo plazo, de un beneficio cardiovascular, pero eso tampoco ha sido estudiado. Sí se conocen los efectos metabólicos y sólo en algunos estudios ha dado resultados positivos en relación con el colesterol bueno”, afirma José Sabán Ruiz, Internista, Diabetólogo y coordinador de esta Unidad.

 

Datos objetivos

En las dietas de los enfermos de riesgo se quitan los embutidos sin excepciones. “Vamos a empezar por estudiar en sujetos sanos una cantidad controlada de jamón ibérico, diariamente, ajustando lo que consumimos de calorías con otros productos. Queremos investigar si su contenido en polifenoles, sustancia del reino vegetal con un papel clave en el organismo, es bueno para la salud cardiovascular, y lo vamos a hacer con datos objetivos”, asegura Sabán.

La clave de los beneficios para la salud, de éste o cualquier otro alimento, la dictará elendotelio, la capa que reviste el interior de los vasos sanguíneos.

El endotelio es el director de orquesta, es el que gobierna. De todo lo que pasa por la sangre él dice, tú entras, tú no entras y además dice dónde”, señala este doctor cordobés quien añade: “cuando no funciona, el endotelio deja pasar el colesterol en determinadas zonas donde no hace falta y por tanto puede producir problemas. Es un filtro de sustancias”.

La investigación que se llevará a cabo gracias a este convenio, arrojará las claves sobre tres elementos fundamentales que marcan el futuro del lecho vascular: la inflamación, el estrés oxidativo y la función endotelial.

  • Inflamación vascular

En el vaso sanguíneo hay células inflamatorias. Por la edad, el desgaste diario, la arteria sufre un proceso inflamatorio.

Los factores de riesgo vascular producen la inflamación de los vasos. A esa agresión el vaso responde inflamándose.

“Antes se creía que era un proceso degenerativo; ahora se sabe que no. La ateroesclerosis, por ejemplo, no es degenerativa es un proceso inflamatorio y dinámico. Es potencialmente reversible, el vaso no se degenera y por tanto se puede combatir igual que una inflamación cualquiera”, explica el doctor.

  • Estrés oxidativo

Estamos acostumbrados a escuchar este concepto referido a la piel pero “a nivel vascular es lo más importante, más todavía que el que se produce a nivel cerebral”, asegura Sabán.

El estrés oxidativo es el daño celular que provocan unos derivados del oxígeno en los vasos. Respirar oxígeno nos trae consecuencias, la mayoría positivas, porque sobrevivimos gracias a el, pero también nos acarrea algunas negativas:

Los radicales libres son unas sustancias tóxicas que se producen en cada célula continuamente al consumir oxígeno. Esta sustancia es nociva para la célula.

“El estrés oxidativo es responsable, en parte, del envejecimiento, pero además, a nivel vascular, produce la agudización de los fenómenos inflamatorios”.

  • Función endotelial

Depende de la oxidación y del estrés oxidativo. El doctor Sabán se refiere al endotelio como el director de la orquesta dentro del vaso sanguíneo. “Los antiguos anatomistas pensaban que era una capa de revestimiento pero se equivocaron, no sabían que tenía una función crucial. Hace 30 años se vio que esa capa funciona y es la responsable de la salud y de la enfermedad vascular”.

Qué lesiona el endotelio, el estrés oxidativo y cada uno de los factores de riesgo cardiovasculares, todo ello se puede medir, se puede combatir y además se puede prevenir con alimentación sana, ejercicio y evitando factores de riesgo como el colesterol y el tabaco.

Lo importante de las enfermedades vasculares no es estudiar a los enfermos al final de la enfermedad, sino al principio, cuando se está gestando. Y el ideal es trabajar con datos objetivos, no estadísticos ni de probabilidad. Como inicio de este camino, o podríamos incluso decir, como meta, está la prevención.

Todo ello es la base de la medicina cardiometabólica, poco conocida en España tanto por pacientes como por médicos y que practica esta Unidad del Hospital Ramón y Cajal. Anticipación, diagnóstico precoz y prevención; términos fundamentales para la salud vascular.

Noticia extraída de: http://www.efesalud.com

Modificado por última vez enMartes, 17 Octubre 2017 09:14

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